Balance de Desafíos Lectores: Desafío 7 y 8 – Los desafíos engañosos

Son muchas lecturas para un año, pero no tantas como para sentirme agobiada; al menos para mí. Cada libro lo he disfrutado y saboreado a mi gusto, aunque quizás no le he dado mucho tiempo para asentarse adecuadamente cada uno, pero ello les abre la posibilidad de una segunda lectura. Es interesante el tema de la segunda lectura pues, cuando nos enfretamos al libro por primera vez, estamos ante el encuentro de nuestras expectativas vs. lo ofrecido por el autor, mientras que en la segunda lectura uno puede percatarse de cosas, situaciones, detalles, segundos sentidos que en la primera vez pudieron haberse pasado por alto precisamente por el constante choque entre lo que uno espera y lo que encuentra.

Siguiendo un poco con lo hecho en los entradas anteriores, quisiera evaluar a los desafíos en sí mismos como puntos de partida para buscar lecturas en el año. En esta entrada en particular, analizo los dos que faltaban para dejar de dar la lata con el asunto xD. Para evaluarlos, he considerado usar una clasificación según la dificultad, al igual que en los videojuegos, pues de eso -se supone- que se trata esto: cuán difícil resulta encontrar el libro y, según sea el caso de cada lector, terminar de leerlo, leerlo a tiempo, enteder lo que leíste, etc. Entonces, la clasificación usada será:

  • Modo Principiante: Hasta un bebé puede hacerlo sin esfuerzo.
  • Modo Fácil: Te hace mover un poco, pero tampoco se siente desafiante.
  • Modo Normal: Dificultad media, presenta un grado de desafío aceptable, pero en ningún caso te hará preocupar.
  • Modo Difícil: Necesita de tu atención y concentración, ya sea en la búsqueda de los libros necesarios para cumplir la meta, o por las lecturas en sí misma. A ratos podría quitarte el sueño.
  • Modo Pesadilla: Casi como volver a la U, pero sin certámenes. Muchos libros por buscar y muchos por leer. Probablemente el tiempo apremia, te mantiene pendiente de lo que sigue en la lista.

Desafío 7: Lee el nombre de tu blog

PROGRESO FINAL
P: Prometeo encadenado – Esquilo
U: Una llave y un camino – Magdalena Petit
T: Teseo – André Gide
E: El enfermo imaginario – Molière
A: Africanus, el hijo del cónsul – Santiago Posteguillo
R: Romancero Gitano – Federico García Lorca

E: En el camino – Jack Kerouac
S: SubSole – Baldomero Lillo

G: Gobolino, el gato de bruja – Ursula Moray Williams
R: Roverandom – J.R.R. Tolkien
A: Antología – Vicente Huidobro (editor Hugo Montes)
T: Tratado de la Elegancia – Honoré de Balzac
I: Intenciones – Oscar Wilde
S: ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? – Philip K. Dick


Lo que más me gustó de este desafío es el nombre de mi blog. xD Suena estúpido decirlo, pero es verdad. Si mi blog hubiese tenido un nombre rosita y kawaii, quizás me hubiese dado paja hacerlo, pero, por favor, es PUTEAR ES GRATIS… Me dio risa de solo pensarlo, que mente la mía. xD

Desafío en modo  Normal, fíjate en la letra y ya, ¡zas! se acabó, a menos que tu blog tenga letras poco habituales en los títulos. Igual no encontré todas las letras de manera rápida, pues por algún extraño motivo las letras que componen el nombre de mi blog no eran comunes en los títulos de mis libros (anda a saber porqué), siendo la más difícil la I, letra que no creí que me daría tantos problemas hasta que me di cuenta que no tenía ningún libro en mi biblioteca física que empezase con la susodicha. Tuve que buscar en digital y aún así tampoco fue tan fácil como creí, a decir verdad realmente no me esperaba tener que rebuscar para completar este desafío. Sería interesante repetirlo, en especial si no repito las lecturas y así volver a sufrir por alguna otra letra además de la I.

Y el tema del desafío:


Desafío 8: 14.000 páginas

PROGRESO FINAL
8898 pp./14.000 pp.


Cuando vi este desafío, lo mire a huevo. Pensé ¿sólo 14.000 páginas? No creo que sea tan difícil. Incluso pensé en subir la cantidad, pero no quise arriesgarme. Ahora me doy cuenta que hice bien. Leer 14.000 páginas no es tan sencillo como imaginé, en parte porque escogí muchos libros de pocas páginas. En ese sentido, fue un reto engañoso para mí, la prueba es que ni siquiera alcance a llegar a las 10.000 páginas.

Aunque, claro, si te lees libros de 600 páginas en donde 500 son palabrería vana y de digestión rápidas, pues este reto es pan comido. Personalmente evadí los libros largos porque habría tenido que disminuir la cantidad en pos de la calidad, y eso hubiese significado retrasarme más en los demás desafíos. Es decir, un asunto práctico. Bajo estas circunstancias, este desafío lo califico como en Modo Difícil, a menos que te vacíes el cerebro leyendo sagas juveniles, en ese caso es modo Normal. En verdad me hubiese gustado terminarlo, así que quizás lo haga de nuevo pero, como en la Teletón, pondría mi meta como mínimo en el record actual y luego intentar superarlo hasta llegar a las 14.000. Así se volvería aún más interesante el desafío, creo yo.

Y para cerrar este balance de los desafíos lectores 2015, el tema de las 14.000 páginas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s