Balance Desafío Lector 2016: Reading Bingo Challeger

Considerando que en los bingos nunca gano nada, debí suponer que no terminaría el Desafío. Pero, bromas aparte, no es un desafío difícil. Lo hice como única opción para seguir la dinámica, sin embargo este año tuve que trabajar y estudiar, cosa que se comió mi tiempo y energías en mayores cantidades de lo acostumbrado.

Pues bien. Intenté con todas mis fuerzas terminarlo, pero aunque leí más libros de los que salen en el Bingo (pues, de hecho, me leí la saga completa de las Narnias, pero no puse todos los Narnia), debo reconocer que faltaron papas para el kilo. De hecho, aún no termino de leer Todo Sherlock Holmes, y me queda 1 cuento para terminar El Aleph (pero lo puse igual porque uno no es ninguno muajajaj)

Pero al grano, este fue mi bingo:

reading-bingo-small-completePROGRESO D:

Tengo 2 verticales, 1 horizontal y nada diagonal. Es muy triste porque mi meta era totalmente lograble (leer toda la cartilla), sin embargo he sido trolleada por mi propia vida. No hay justificación para semejante auto-humillación, pero que más da. Los libros a medio terminar pasarán a engrosar el desafío 2017, así que quizás no sea tan malo.

el fin de la humanidad

– Es tan triste.
– ¿Qué cosa?
– El fin de la humanidad.
– ¿Quién te lo ha dicho?
– Me lo ha mostrado la muerte.
– …
– A veces viene y se mantiene a mi lado. O a mis espaldas. Viene la muerte y me enseña esas cosas que nadie quiere ver. Me recuerda a los que se fueron… y porqué se fueron.
– Quizás sea la luz de la tarde.
– Un té a la luz del atardecer.
– Sí.
– No.
– …
– No lo es. La humanidad morirá. Y al final nunca se detendrá en las cosas bellas que pudieron mantenerla a flote… y si lo hace, será demasiado tarde.
– ¿Cosas bellas?
– Un perro meneando la cola, una canción… una frase, un leño ardiendo…
– Una pintura.
– Un viaje, una reunión de amigos… o una taza de té al atardecer…

Balance de Desafíos Lectores: Desafío 7 y 8 – Los desafíos engañosos

Son muchas lecturas para un año, pero no tantas como para sentirme agobiada; al menos para mí. Cada libro lo he disfrutado y saboreado a mi gusto, aunque quizás no le he dado mucho tiempo para asentarse adecuadamente cada uno, pero ello les abre la posibilidad de una segunda lectura. Es interesante el tema de la segunda lectura pues, cuando nos enfretamos al libro por primera vez, estamos ante el encuentro de nuestras expectativas vs. lo ofrecido por el autor, mientras que en la segunda lectura uno puede percatarse de cosas, situaciones, detalles, segundos sentidos que en la primera vez pudieron haberse pasado por alto precisamente por el constante choque entre lo que uno espera y lo que encuentra.

Siguiendo un poco con lo hecho en los entradas anteriores, quisiera evaluar a los desafíos en sí mismos como puntos de partida para buscar lecturas en el año. En esta entrada en particular, analizo los dos que faltaban para dejar de dar la lata con el asunto xD. Para evaluarlos, he considerado usar una clasificación según la dificultad, al igual que en los videojuegos, pues de eso -se supone- que se trata esto: cuán difícil resulta encontrar el libro y, según sea el caso de cada lector, terminar de leerlo, leerlo a tiempo, enteder lo que leíste, etc. Entonces, la clasificación usada será:

  • Modo Principiante: Hasta un bebé puede hacerlo sin esfuerzo.
  • Modo Fácil: Te hace mover un poco, pero tampoco se siente desafiante.
  • Modo Normal: Dificultad media, presenta un grado de desafío aceptable, pero en ningún caso te hará preocupar.
  • Modo Difícil: Necesita de tu atención y concentración, ya sea en la búsqueda de los libros necesarios para cumplir la meta, o por las lecturas en sí misma. A ratos podría quitarte el sueño.
  • Modo Pesadilla: Casi como volver a la U, pero sin certámenes. Muchos libros por buscar y muchos por leer. Probablemente el tiempo apremia, te mantiene pendiente de lo que sigue en la lista.

Desafío 7: Lee el nombre de tu blog

PROGRESO FINAL
P: Prometeo encadenado – Esquilo
U: Una llave y un camino – Magdalena Petit
T: Teseo – André Gide
E: El enfermo imaginario – Molière
A: Africanus, el hijo del cónsul – Santiago Posteguillo
R: Romancero Gitano – Federico García Lorca

E: En el camino – Jack Kerouac
S: SubSole – Baldomero Lillo

G: Gobolino, el gato de bruja – Ursula Moray Williams
R: Roverandom – J.R.R. Tolkien
A: Antología – Vicente Huidobro (editor Hugo Montes)
T: Tratado de la Elegancia – Honoré de Balzac
I: Intenciones – Oscar Wilde
S: ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? – Philip K. Dick


Lo que más me gustó de este desafío es el nombre de mi blog. xD Suena estúpido decirlo, pero es verdad. Si mi blog hubiese tenido un nombre rosita y kawaii, quizás me hubiese dado paja hacerlo, pero, por favor, es PUTEAR ES GRATIS… Me dio risa de solo pensarlo, que mente la mía. xD

Desafío en modo  Normal, fíjate en la letra y ya, ¡zas! se acabó, a menos que tu blog tenga letras poco habituales en los títulos. Igual no encontré todas las letras de manera rápida, pues por algún extraño motivo las letras que componen el nombre de mi blog no eran comunes en los títulos de mis libros (anda a saber porqué), siendo la más difícil la I, letra que no creí que me daría tantos problemas hasta que me di cuenta que no tenía ningún libro en mi biblioteca física que empezase con la susodicha. Tuve que buscar en digital y aún así tampoco fue tan fácil como creí, a decir verdad realmente no me esperaba tener que rebuscar para completar este desafío. Sería interesante repetirlo, en especial si no repito las lecturas y así volver a sufrir por alguna otra letra además de la I.

Y el tema del desafío:


Desafío 8: 14.000 páginas

PROGRESO FINAL
8898 pp./14.000 pp.


Cuando vi este desafío, lo mire a huevo. Pensé ¿sólo 14.000 páginas? No creo que sea tan difícil. Incluso pensé en subir la cantidad, pero no quise arriesgarme. Ahora me doy cuenta que hice bien. Leer 14.000 páginas no es tan sencillo como imaginé, en parte porque escogí muchos libros de pocas páginas. En ese sentido, fue un reto engañoso para mí, la prueba es que ni siquiera alcance a llegar a las 10.000 páginas.

Aunque, claro, si te lees libros de 600 páginas en donde 500 son palabrería vana y de digestión rápidas, pues este reto es pan comido. Personalmente evadí los libros largos porque habría tenido que disminuir la cantidad en pos de la calidad, y eso hubiese significado retrasarme más en los demás desafíos. Es decir, un asunto práctico. Bajo estas circunstancias, este desafío lo califico como en Modo Difícil, a menos que te vacíes el cerebro leyendo sagas juveniles, en ese caso es modo Normal. En verdad me hubiese gustado terminarlo, así que quizás lo haga de nuevo pero, como en la Teletón, pondría mi meta como mínimo en el record actual y luego intentar superarlo hasta llegar a las 14.000. Así se volvería aún más interesante el desafío, creo yo.

Y para cerrar este balance de los desafíos lectores 2015, el tema de las 14.000 páginas.

Balance de Desafíos Lectores: Desafío 4 – Libros de Colores

Sé que en realidad, queridos lectores imaginarios, a ustedes no les interesa mucho esto de los desfíos lectores, mas siento el deber moral de publicarlos luego de concluirlos, si no, para qué hacerlos en primer lugar :v . Y apelando a la prórroga de publicación de balances que me autoimpuse, hoy traigo otro desafío terminado. Pueden ir mirando los otros desafíos terminados aquí, aquí, aquí, aquí y aquí. Si quieres ver como van los demás, haz click aquí o en la imagen debajo del bueno de Bolin. ;D

Para evaluarlos, he considerado usar una clasificación según la dificultad, al igual que en los videojuegos, pues de eso -se supone- que se trata esto: cuán difícil resulta encontrar el libro y, según sea el caso de cada lector, terminar de leerlo, leerlo a tiempo, enteder lo que leíste, etc. Entonces, la clasificación usada será:

    • Modo Principiante: Hasta un bebé puede hacerlo sin esfuerzo.
    • Modo Fácil: Te hace mover un poco, pero tampoco se siente desafiante.
    • Modo Normal: Dificultad media, presenta un grado de desafío aceptable, pero en ningún caso te hará preocupar.
    • Modo Difícil: Necesita de tu atención y concentración, ya sea en la búsqueda de los libros necesarios para cumplir la meta, o por las lecturas en sí misma. A ratos podría quitarte el sueño.
    • Modo Pesadilla: Casi como volver a la U, pero sin certámenes. Muchos libros por buscar y muchos por leer. Probablemente el tiempo apremia, te mantiene pendiente de lo que sigue en la lista.

DESAFÍO 4: Libros de Colores

amarillo: En el camino – Jack Kerouac
amarillos
naranja: Cuentos. Una Selección – H.C. Andersen (seleccionado por Hans Voigt Steffensen)
naranjo
rojo: Balada de la cárcel de Reading – Oscar Wilde
rojo
rosa: Diálogos de cortesanas seguido de manual de urbanidad para jovencitas – Pierre Loüys
rosa
morado: Colmillo Blanco – Jack London
morado
azul claro: Un mundo feliz – Aldous Huxley
celeste
azul oscuro: Diez grandes cuentos chinos – Yu Ta-Fu, Lao Sheh, Lu Sin, Mao Tun (seleccionado por Poli Délano)
azul
verde claro: Romancero Gitano – Federico García Lorca
verde claro
verde oscuro: Fausto – Goethe
verde oscuro
marrón: Antología – Vicente Huidobro (editor Hugo Montes)
cafe
blanco: Mundo del fin del mundo – Luis Sepúlveda
blanco
gris: El retrato de Dorian Gray – Oscar Wilde
gris
negro: El hobbit – J.R.R. Tolkien
negro


Que puedo decir… Este fue menos fácil de lo que esperaba, en el sentido que no sabía si fijarme en el color predominante en la portada debido al color de la encuadernación en sí, o el color mayoritario en la portada. Para solucionar mi indecisión, opté por portadas lisas y/o cuya imagen de portada estuviera más o menos acorde con el color de la encuadernación. Eso redujo un poco el espectro de libros “que servían”, pero nada terrible. De hecho, se puede observar que hay algunas elecciones cuestionables, precisamente por lo que acabo de explicar, pero finalmente si al tomarlos y verlos me daba la impresión de ser tal o cual color, pues así será. En realidad, este desafío está en modo Fácil, pues, al igual que el de los libros musicales, no entraña ninguna lectura atenta del libro, sino que la búsqueda de algo superficial, en este caso, el color de la portada, el cual puede eventualmente traer reveses inesperados.

Sobre la presentación de la autora del desafío, pues nada. Justo y preciso con lo que hay que hacer y ya. Sin más vueltas, sin opiniones innecesarias, sólo la invitación a sumarse. Y aunque el agregar las fotos de los libros no estaba para nada en las reglas ni en la presentación, decidí agregarlas en plan “yo le pondrí más color”, como si el desafío no tuviera suficiente xD. Debo decir que es un desafío simpático, como el de los libros musicales, pero como ya dije, de difícil no tiene nada, quizás lo vuelva a hacer en el futuro, si el futuro me lo permite, claro está. xD

Y la canción del desafío, is here.

Balance de Desafíos Lectores 2015: Desafío 6 – Literagatos

Porque esto no se acaba hasta que se acaba, caramba, subo nuevamente un balance de desafío lector. Pueden ir mirando los otros desafíos terminados aquí, aquí, aquí y aquí. Si quieres ver como van los demás, haz click aquí o en la imagen debajo del bueno de Bolin. ;D

Para evaluarlos, he considerado usar una clasificación según la dificultad, al igual que en los videojuegos, pues de eso -se supone- que se trata esto: cuán difícil resulta encontrar el libro y, según sea el caso de cada lector, terminar de leerlo, leerlo a tiempo, enteder lo que leíste, etc. Entonces, la clasificación usada será:

    • Modo Principiante: Hasta un bebé puede hacerlo sin esfuerzo.
    • Modo Fácil: Te hace mover un poco, pero tampoco se siente desafiante.
    • Modo Normal: Dificultad media, presenta un grado de desafío aceptable, pero en ningún caso te hará preocupar.
    • Modo Difícil: Necesita de tu atención y concentración, ya sea en la búsqueda de los libros necesarios para cumplir la meta, o por las lecturas en sí misma. A ratos podría quitarte el sueño.
    • Modo Pesadilla: Casi como volver a la U, pero sin certámenes. Muchos libros por buscar y muchos por leer. Probablemente el tiempo apremia, te mantiene pendiente de lo que sigue en la lista.

DESAFÍO 6: Literagatos

PROGRESO AL 30 DE DICIEMBRE DE 2015
1.- La gata de la granja, de La granja de los animales – George Orwell.
2.- El gato montés del castillo de la Princesa Maravilla, de Una llave y un camino – Magdalena Petit
3.- Tinker, el gato de la abuela del niño Dos, de Roverandom – J.R.R. Tolkien
4.- Horace, el gato que muere en manos de J.R. Isidore, de ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? – Philip K. Dick
5.- El gato calculista de los Traveler, de Rayuela – Julio Cortázar
6.- El gato Casanova, última reencarnación animal de G.G. Casanova, de Maldito karma – David Safier
7.- Gobolino, el gato protagonista, de Gobolino, el gato de bruja – Ursula Moray Williams
8.- Zorbas, el gato protagonista, de Historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volar – Luis Sepúlveda
9.- La Gata Blanca o Gata de la Abuela, de El increíble mundo de Llanca – Alicia Morel
10.- Baltasar, el gato de Skippy del cuento homónimo, de Las tres hermanas (y cinco historias más)


¡GATOS! ¿Debo explicar por qué me gusta este desafío? Pues por los gatos, obvio. Son 10 gatos y, la verdad, se me vinieron varios libros a la mente que podrían tener gatos. Pero no es fácil encontrar 10 libros con 10 gatos que tengan una relativa importancia en el relato. Creo que eso es importante, aunque en el reglamento jamás se especificó ese detalle, pues si se ve un gato pasar cuyo rol es simplemente de marcador de realidad*, entonces ¿que importancia tiene?; podría no estar ahí y el relato no se vería afectado. Por eso, al menos yo, me di el trabajo de buscar gatos con alguna influencia en el relato, ya sea por lo que significan para ciertas decisiones del protagonista, como desencadenadores de ciertas circunstancias, para explicar algún punto importante, etc.

Me parece conveniente que en el reglamento se incluyera el detalle acerca de que los gatos tengan algún rol que influya en la historia. No necesariamente protagonistas, pero que sean influyentes. Sobre la cantidad, 10 gatos es un buen número, pues en realidad a menos que sean libros infantiles, encontrar gatos significativos para el relato no es algo fácil. De hecho, me fue muy gracioso realizar este desafío pues me di cuenta que la mayoria de mis libros infantiles y adolescentes giran en torno perros y cánidos en general, en donde los gatos rara vez tiene un rol primario. Esto me hizo recordar y también reflexionar sobre mis gustos de infancia, como vamos cambiando y como los libros nos influyen cuando somos niños. Supongo que tendré que leer algunos libros con gatos protagonistas para compensar xD. Respecto a la dificultad, creo que es apropiado ponerlo de modo Difícil, más que nada porque si no conoces otro gato que el El gato negro de Poe, tendrás que leerte muchos libros para encontrar algún gatito útil. Por lo demás, no sé si lo vuelva a hacer, pues no me gustaría repetir lecturas ni repetir gatos, xD, pero tampoco lo descarto.

*Debido a que no encontré en internet una explicación sucinta de lo que es un marcador de realidad en literatura, lo explicaré. Según Barthes, corresponden a detalles insignificantes en sí mismos y para la trama que producen y/o refuerzan el “efecto de realidad” que se buscan en un relato. Es habitual ver esto en autobiografías y biografías, pero también están en otro tipo de textos narrativos. Por ejemplo, si mi personaje está en un barrio muy, muy pobre, que se encuentra a junto a un puerto, y al huir de unos maleantes ve unos gatos comiendo restos de pescado, estos gatos y el acto de comerse los restos de pescado no influyen en nada si a nuestro personaje inventado lo atrapan o no los maleantes (que es relevante en la trama). En consecuencia, esos gatos podría no haberlos visto nunca y el relato seguiría igualmente su curso, pues los gatos que comen restos de pescado solo quieren enlazar la trama con lo que conocemos en la realidad, esto es, el hecho de que está en un puerto de un barrio muy pobre, pues nuestro conocimiento de mundo sobre puertos de barrios pobres nos indica que es habitual que hayan gatos (por los ratones de los barcos) abandonados que comen de lo que encuentren en la calle (por la pobreza de sus dueños), que lo más probable es que sea de pescado (por ser un puerto).

Y cierro la entrada, como siempre, con la canción del desafío. Ahí se ven.