Epifanía del noticiario o Las memorias de un lanza

– oe sabíh que mi viejo salió en la tele, weón.
– shiaaaa, wena e’hmano, ¿en que programa?
– salió en las noticias… en la wea de los lanzazos al mol, pusieron un video donde sale mi viejo moleando.
– wajajajaja, la volá piola… ¿esas son las weas que vendíh en la feria con tu vieja?
– seeh po… así que ahora somoh de la farándula po weón, oe thííí

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No es nuestro problema

Sobre el tema de la demanda marítima de Bolivia a Chile, creo que es una mierda y una estupidez. Honestamente, me importa un pepino quien se queda con el norte y con el mar, y si debieran preguntarle a alguien, no es ni a Bachelet ni a Morales, sino a la gente que vive en la franja de tierra y mar por la que Bolivia webea tanto. Es la gente que ahí vive la única que realmente tiene derecho a opinar y, sobre todo, a decidir.

Pero a los políticos eso les importa una mierda, pues Evo necesita enardecer el espíritu patriótico boliviano para que la gente se olvide de los problemas sociales y demases lindezas que deben afligir al pueblo que dice defender. Bachelet, por su parte, debe mantener felices a los gringos dueños de las mineras y a las 7 familias de la élite chilena para que no le boicoteen mucho el gobierno, probablemente le financien futuras campañas y otros favores políticos.

Al final, esto no es una cuestión de patriotismo, ni para el pueblo de Bolivia ni para el pueblo de Chile. Es un juicio que no nos compete y, si el asunto acabese mal, tampoco sería nuestra guerra. Porque la situación de Bolivia no viene de la falta de mar, viene del exceso de corrupción y administraciones deficiente. Y el interés de Chile no viene por un tema de soberanía y nacionalismo, sino que de la defensa de los intereses económicos de los extranjeros que se enriquecen con los recursos del país y del 0,1% de la población que administra y se enriquece destruyendo el mar.

Sin ánimo de ofender a nadie. Pero las cosas como son. Sí a alguien le compete este tema, es a la gente que allí ha hecho su vida. ¿Quién sabe? A lo mejor les gusta más Perú.

Sobre “el traguito de más” y otras contingencias chilenas.

Han pasado algunas cosas variadas en la vida sociopolítica chilena actual que, en conjunto, me tienen entre indignada y muerta de la risa. Esto último se lo puedo agradecer a los memes, los comentarios, los twitteos y al lagarto murdock.

Hace unos pocos meses, la ex-ministra de salud, Helia Molina, fue destituída de su cargo por afirmar, en pleno proceso de legislación de la despenalización del aborto terapéutico, que en las clínicas cuicas la gente con mayores recursos hace abortar a sus hijas. Hablar de este secreto a voces causó un escozor de aquellos en los culos de la centro-derecha como no tienen idea, quienes, carentes de hipoglós y aprovechándose del poco carácter del gobierno para defender a los suyos, patalearon hasta que la sacaron de su cargo.

Pasado este triste impasse (el gobierno se farreó una excelente y apta profesional para el cargo por no querer ponerle los puntos sobre las ies a la derecha… para variar), hoy viernes el diputado de centro, el DC Lorenzini, se mandó una declaración para el bronce: “Hay miles de mujeres que tienen relaciones porque tomaron un traguito de más. En ese caso, ¿es violación también?”. Demás está decir que su partido, con algo más de materia gris que él, le quitó el piso inmediatamente y lo dejaron solo con sus declaraciones, situación que lo llevó a retractarse de mala gana. Sí, de mala gana, eso es evidente, no necesita mayor análisis (cito: “Hice unos comentarios que la verdad, en mi estilo de hablar siempre con franqueza, fueron una estupidez” Si esto no es disculparse a la fuerza, aprendan a leer o vuelvan al cuarto básico, que sé yo).

Entonces, ¿a que viene esta entrada? Pues que, a pesar que esta sabido y recontra-sabido que la política chilena está compuesta mayor y principalmente por hijitos de su papá con muchas lucas y pocas luces, no dejan de impresionarme con el nivel de estupidez, ignorancia, perfidia y decadencia que son capaces de alcanzar estos individuos, la nula empatía, la desinformación total sobre el tema que se opina y legisla; y en especial, la desvegüenzura con la que se desdicen. Entonces, trataré de ordenar mi opinión y condena hacia este señor y todos aquellos que abierta o secretamente simpatizan con las afirmaciones primeras de este individuo.

Porqué nula empatía. Me pregunto si Lorenzini tendrá esposa, hijas, amigas. O primas, tías, hermanas, sobrinas. O si tendrá madre. Quién sabe, a lo mejor salió de la costilla de su padre y sólo cuenta con la mitad de su material genético, lo cual explicaría el desempeño intelectual demostrado. Porque si las tiene, entonces le importan bien poco: Al simplificar lo que es una violación de la forma en que lo hizo, no sólo pone entredicho la palabra de una mujer para reafirmar la violencia de género habitual en este país de mierda, como contraatacó el Sernam, si no que en cierta forma la avala en circunstancias en las que una mujer no puede defenderse (incluso pudiendo defenderse, en el sentido corporal de la palabra). Es decir, si le violaran a la hija porque salió a carretear a Bellavista o a la casa de alguna amiguita de Plaza Italia para arriba, me imagino que él le dirá “mijita, ¿tomó mucho? porque si es así, entonces usted se lo buscó. Se queda sin el iphone dos meses.” Pero, sarcasmo aparte, si eso ocurriera él sería el primero en denunciar lo acaecido a su bebita y luego en mandarla a abortar, aunque no sé si en ese orden, porque a la clase política y a la ABC1 no les faltan las patas para ser hipócritas.

Porqué desinformación total sobre el tema que se opina y legisla. Aquí yo pondría a este saco de peras en un cuarto de interrogatorio y le preguntaría: ¿Sabe lo que es la anencefalia? ¿Lo que es un embarazo ectópico?. Probablemente se sacaría los pillos diciendo que no es médico… pero sabe, yo tampoco lo soy y, sin embargo, para escribir esta opinión busqué que eran para saber de que estoy hablando, y ahora lo sé. Luego, le preguntaría, ¿qué entiende usted por violencia de género? Aquí, dirá algo políticamente correcto, como “golpear a una mujer” o “no respetar sus derechos.” Pero si le pregunto cuales son estos derechos, no sabrá que responder o se sacará nuevamente los pillos diciendo que no es sociólogo. Bien, yo tampoco soy socióloga y sé perfectamente que es: violencia de género es objetivizar a la mujer, es decir, considerarla como si fuera una cosa, como algo que debe obedecer, que es propiedad de alguien, para usar y desechar, para mirar como quien mira una vitrina, para golpear, etc. (Estoy tratando de explicarlo de la forma más sencilla posible para que la falta de materia gris no afecte el entendimiento de mi explicación.) Entonces, cuando Lorenzini hace este comentario ya citado, da a entender que la mujer está ahí para ser utilizada como objeto sexual, ya sea si está pasada de tragos, apenada o quiso salir a dar una vuelta a las 3 am. y, por lo tanto, si algún hombre desea hacer uso de ella, la mujer en cuestión no tiene derecho a réplica. Siguiendo con el análisis de los dichos de este honorable saco de pelotas, si él considera que las mujeres se exponen a las violacion, que a las mujeres deben enseñarles a evitar “situaciones de riesgo”, es porque para Lorenzini el machismo prima y debe seguir primando: la mujer debe cohibirse en su vida, el hombre no; la mujer debe servir, el hombre mandar. Si un hombre me dice las formas en que me chuparía la vágina, tengo que darle las gracias, o si me manda un agarrón en la micro, ponerle el poto en la mano; porque ellos mandan y las mujeres servimos. La lógica de la violación es la misma: si la mujer no quiere tener sexo con el tipo o no está en condiciones de expresarlo, éste tiene todo el derecho del mundo de meterle el pene a la fuerza. Y esa es la lógica subyacente en las palabras de Lorenzini. Pero les dejo una pregunta para la reflexión (favor encender la neurona): ¿Estar borracha, estar triste, estar paseando en la madrugada, vestirse a gusto propio, etc., es sinónimo de “sí, viólame”?

Porque la desvergüenzura con la que se desdice. ¿De verdad tengo que explicar este punto? Cuando se “disculpó”, dijo que era su forma de hablar con franqueza, poco menos que “se le salió sin querer queriendo”. Si es su forma de hablar con franqueza, (suponiendo que conoce lo que es la franqueza) entonces es porque cree en cada una de las palabras que dijo. Si se desdijo es porque el partido lo dejó sin piso, y fue muy evidente; no porque de verdad creyó haberse expresado mal o algo así. Mejor hubiese dicho que era un “error involuntario” y a todos nos hubiese quedado clarito como el agua con barro.

Otros puntos antes de cerrar. Finalmente, quiero explicar por qué comenté lo de Helia Molina. Primero, porque en términos generales, ambos sufrieron de falta de apoyo, la ex-ministra, por cobardía del gobierno; el diputado, por tino diplomático del partido. Segundo, lo que se viene será distinto (esto no es especulación, es vaticinio), pues mientras la ex-ministra tuvo que dimitir por decir la verdad de una forma políticamente incorrecta, Lorenzini seguirá en su puesto, lavándose las manos, a pesar de no sólo haber demostrado que cuestiona un proyecto de ley que proviene del gobierno al que supuestamente él pertenece, falta absoluta de tacto e ignorancia sobre los temas que debe legislar; sino que además hizo gala de un machismo recalcitrante con el cual, mientras siga habitando en los altos cargos junto con los demás vicios (entiéndase, ambición desmedida de poder, amor por el dinero, ignorancia, hipocresía, mentira, desprecio al pueblo que gobiernan, etc.), jamás podremos darle una solución efectiva y concreta a la desigualdad (y consecuente discriminación) que se sufre en este país tanto a nivel económico como social, de género, étnico, educativo, etc.

Algunos links en los que me apoyé. Porque antes de hablar hay que pensar e informarse. :v

Dichos de Lorenzini.
Disculpas de Lorenzini.
Dichos de Helia Molina.
Aborto: Aborto Terapéutico y Ética Científica.
¿Qué es la violencia de género?
La lucha por erradicar la violencia sexual de las calles, un manifiesto.

Y también me apoyé en el conocimiento sobre estudios de género, violencia de género, dispositivos de poder y otras cosillas que he aprendido trabajando en mi tesis. :3

PD: Van a ser las 5 de la mañana, ya no doy más, disculpen si no recuerdo más temas sobre género y dipositivos de poder.

Vídeo

Vagaciones Espaciales

Llegó la hora de flotar en la singularidad de las vacaciones Vagaciones Retardadas Post-Terremoto y Wea. Y es que en verdad ante tanto seudo-tiempo-libre y leyendo el otro día la biografía de don Florcita en la Enciclopedia del Rock Chileno (que no es gran wea, pero sirve para ociar su resto y a veces para ver que hay de piola en el quehacer musical no-pokepopulais), me inspiré y he decidido intertar producir todo lo que la U no me deja producir. O sea, actualizar blog, DA, guitarra, lectura, videojuegos… Flickr (naah, Flickr no xD)… y cosas de esas. Como dice el tío Florcita, aburrirse para poder ponerse creativo… aburrimiento como estado pre-creativo y eso, cosa que en verdad todos vivimos, pero ninguno va más allá porque desintegramos ese estado pre-productivo del ocio.
Si el ocio es muy beneficioso, el ser humano lo necesita con vehemencia, independiente y a veces en contra de todo lo que “ellos” digan al respecto. “Ellos”… llegó la hora de cagarse en “ellos”. El tío don Florcita me ha inspirado, como me pasaba cuando era chica y lo veía por la tele con su atuendo estrellado cantando “geeeeeeeeeeenteeeeeeeee” y otros temas.

Llego la hora espacial ¿Qué hace falta? veamos… manos, cabeza, ocio… si, están todos los instrumentos. Démosle.

Ah, y la canción es de don Florcita, obviamente, el inspirador de mi seudo-productividad. Y eso.

Mira… está temblando… [Parte V (final): "Chile 8.8" y Linkgrafía]


Han pasado casi cuatro meses desde el terremoto y casi dos desde la última entrada al respecto. ¿Más críticas? Por supuesto que las hay, el cataclismo saca lo peor de nosotros todavía, como si eso fuese lo que más nos sobra. Ya habrá tiempor para criticar puntualmente, hoy he decidido darme el tiempo de publicar la parte final de este reporte o testimonio o como se llame. Sello el tema -por ahora- en este blog con mi opinión acerca del tan mencionado y esperado documental de Discovery Channel acerca del terremoto en Chile, y como ya anuncia el título, con los links de donde recolecte algo de información, opiniones e imágenes.
Lamento que la necesidad de sentir que todo vuelve a la “normalidad” haya consumido tanto mi tiempo, pero en cierta medida era necesario. Y lo es aún para miles de personas que se ven afectadas por las cada vez menos acertadas medidas de las autoridades. Esta es la parte final. Juzgen ustedes.

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Chile 8.8, simplemente decepcionante.
Tanto anuncio por TV, por Internet ¿Para eso? Esperaba algo más completo, definitivamente. El documental tan anunciado por Discovery Channel, “Chile 8.8″, dejó mucho que desear. Lo resumiría diciendo que se dedicaron a la lástima disfrazada de factor humano, a pavoneo nacionalista (entiéndase desde el punto de vista de los productores, o sea, Discovery), y en definitiva, al lado trivial con el que se envolvió la catástrofe. Quizás inspirados por la Teletón extraoridinaria con el que se lavaron -una vez más- las consciencias chilenas, se enfocaron en el dolor de la pérdida, en el estrés que la situación provocó y cuyo recuerdo tratamos de olvidar los que lo vivimos.
Nada demasiado nuevo tenía el documental de estos “americanos”, un poco de datos técnicos -tampoco del todo novedosos- y algunas imágenes no vistas que, para ser sinceros, poco aportan a conocer los fenómenos sísmicos y los errores a corregir para futuros terremotos. Menos técnico que el documental de Haití -el cual reconozco que no vi, pero cuya opinión remito aquí gracias a algunos amigos que sí lo vieron y me dieron su opinión al respecto- y más centrado en el dolor, se podría decir que, de la hora que duro, 45 mín. se dedicaron a hablar de la gente que perdió cosas, seres queridos y cuantificar pérdidas. Los 15 mín. restantes se dividieron entre la explicación científica de los terremotos y pavoneo de la escuela arquitectónica estadounidense como “maestra de la escuela chilena”. ¿Qué tan cierto es? No lo sé, pero me parece un dato totalmente fuera de lugar de parte de los responsables del programa.
En fin. Me pareció superficial, en donde la excusa “falta de tiempo” me parece burda… ¿Es acaso posible que sienta mi seudo-reporte/testimonio más completo que este producido y anunciado documental? No debería ser, partiendo por el hecho que ellos tienen muchísimos más medios que vuestra humilde servidora que ahora os teclea su opinión. Incluso me dió la sensación que ocultaban información. Quizás sea parte de mi paranoia sutil, pero en verdad siento que hay cosas importantes que no se mencionaron. La información ténica -que por cierto, yo no menciono puntualmente y me disculpo, pues tuve la intención de explicar todo eso- fue general, nada que no se pudiese encontrar en Wikipedia. No está mal, pero podría haber sido mejor. La información sobre la legislación chilena sobre construcciones en alturas apenas si fue satisfactoria; se explicó en que consistía pero nadie se cuestionó siquiera por qué, entonces, se cayeron edificon que ni siquiera tenían 5 años. Sólo se resumió con un “pero aún queda mucho por aprender”. ¡Por favor!
Y el resto, dolor y dolor y dolor maquillado para la escena. Cómo si aún no se sintiera, como si todavía no nos asustaramos con las réplicas cuando nos pillan volando bajo, como si todo no fuera más que parte de una de esas películas tipo “Apocalipsis Now”. Es la realidad, y fue mostrada como un cuento de hadas. Un poco más y se siente como falta de respeto. Todo el evento se mostró tan mustio, como si fuera más grande que nuestras fuerzas pero obviando los verdaderos dramas -basta recordar que Talcahuano y Dichato ni siquiera se mencionaron. Como queriendo decirle al mundo y decirnos que somos incapaces de mantener la calma, que todo fue un gran melodrama exagerado. No saben nada, no investigaron nada, no dijeron nada. En verdad, ese documental sólo fue una nada más removida del polvo post-terremoto; un producto más para vender de la marca “Terremoto en Chile 2010”.

Linkgrafía
Como lo prometí, aquí dejo la lista de los links que visité para armar las partes de la I a la IV. No dejé ninguno fuera, desde el más al menos “serio”. Podría decir que ninguna información y/o opinión está del todo fuera de lugar.

En General:

Saqueos:

Teletón y Teletón Extraordinaria

Religiones y Profecías:

HAARP:

Fotos:

Anexos:

Y sería todo por ahora…

Mira… está temblando… [Parte IV]

A un mes y algo del terremoto que asoló no sólo mi tierra natal, sino también gran parte de Chile, he decidido trascribir con cierto orden y respaldo mis impresiones al respecto; no sólo del hecho en sí, también de las reacciones post-cataclismo dentro y fuera de la cinta blanca. Llevo casi dos semanas y media en esto, y su avance no ha estado excento de dificultades, entre réplicas y cortes de electricidad, entre escasez de agua potable -que en mi sector se ha dado recién hace unos días, sin haber tenido ni una gota desde el 27 de febrero… salvo por la acción pronta de la junta de vecinos de mi población para conseguirla- y de pan, entre otros. En carne propia viví no sólo el movimiento telúrico, sino también la psicosis y los efectos de las malas desiciones administrativas, de ver tu ciudad de pronto en ruinas y los “¿y si hubiese…?”. Y aquí va la cuarta parte de este reporte, testimonio o como prefieran llamarlo.
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Paranoias, conspiraciones, religiones y otros mitos. Respuestas alternativas al desastre.

2.- Religiones, Adivinos y el Apocalipsis.

Y hablando de apariencias, se suman las teorías conspirativas (Iluminatti, judíos, masones, Vaticano, Anunnakis, etc), las religiones cristianas de raíz protestante (mormones, testigos de Jehová, valientes de David, evangélicos pentecostales, etc), interpretaciones de profecías antiguas (mayas, Nostradamus, Biblia, ideologías orientales, etc) y, por supuesto, los adivinos y magos que de pronto abundan. Todos, con mayor o menor desfachatez, nos instan a redimirnos de quien sabe qué para que el Apocalipsis venidero nos encuentre confesados. Una incipiente psicosis que aumenta según disminuyen los días para llegar al 2012, similar a la del Y2K en 1999, la extensión de la gripe aviar, los sucesos del 11 de septiembre de 2001, los sobres con Ántrax, las primeras pruebas con HIC, la aparición de la influenza humana, etc. Sólo que ahora la justifican con el reciente seísmo, como una señal de Dios o del Destino o de los Reptilianos… Como sea, misioneros de todos los sabores y colores van por las calles tratando de captar la atención de potenciales feligreses, de dar “consuelo” con un par de citas de la Biblia y así, en medio del dolor ajeno, asegurar conversiones “de fé”.
Entonces, en medio de contradictorias declaraciones, los domingos posteriores al suceso los creyentes se enteran por medio de sus líderes que Dios envía un terremoto para demostrar su enojo, para probar la fé de la gente, para despertar la consciencia acerca de la prontitud del Juicio Final. Pero ¡ojo!, que Él lo haya enviado no lo hace responsable, en absoluto, porque se supone que ama a toda la humanidad y no quiere el mal de ningún ser humano. Ante esas palabras no puedo dejar de pensar no sólo en la cantidad de muertos, desaparecidos, heridos y damnificados del terremoto, sino también en el resto de las desgracias mundiales… pero esa es harina de otro costal. Predican que podría haber sido peor, que hay que rezar y dar gracias sin parar, como si la máxima pérdida de todos hubiese sido el televisor hecho trizas y la cristalería rota. Mandan a expiar pecados pasados, presentes y futuros ante el fin inminente. Otros especulan, citando y citando libros sagrados como principal respaldo a sus teorías, que el 2012 vendrá Cristo a tirarnos las orejas. No es momento para esas niñerías, como si pasar una temporada de hambre hablándole al cielo fuese a servir para deshacer los efectos del terremoto y hacer que broten de la tierra las casas caídas, como margaritas. Hablan de señales del Apocalipsis que ni ellos mismos entienden, pero que con mucha verborrea utilizan para conquistar a la gente desesperada y sicológicamente débil.
Se apoderan de los valores básicos que conforman los lazos sociales, les dan un nombre y los reparten en panfletos, al final
todo lo justifican con “los motivos de Dios son un misterio para el hombre”. Quizás en verdad no hay ningún misterio, sino que para no perder el buen negocio de la fe, amarran sicológicamente a los feligreses. Hacen todo un trabajo publicitario del supuesto fin del mundo, alegando que la cantidad de guerras ha aumentado, al igual que las desgracias; obviando que esa sensación de “abundancia” de catástrofes se debe nada más que al vertiginoso aumento de cobertura que han sufrido los medios de comunicación masivos durante el siglo XX. Si ahora parece que el mundo es más negro, es porque nos enteramos de más hechos; no porque la frecuencia haya aumentado. Siempre ha habido catástrofes, guerras, hambrunas, epidemias, pero hace un par de siglos la gente común ni siquiera sabía leer. ¿Se enterarían que había un país llamado Chile? Bah, que ni siquiera éramos nación entonces…
“Ore, ayune y arrepiéntase”, “¡La Biblia lo dice! ¡El fin se acerca!”; entre las miles de voces que se hacen sentir en los templos, las calles y la web. Ya decía que las desgracias han existido siempre, pero no así la gran infraestructura mediática actual. Que ahora nos enteremos de todo no significa que los cataclismos bíblicos se estén cumpliendo, o los de cualquier otra creencia. Puede ser coincidencia, considerando que la Biblia en sí, es un libro recopilatorio de historias orales sumerias, que se reconstruyeron cuando los mesopotámicos inventaron su escritura y que, a lo largo de los años, ellos mismos fueron modificando según convenía. Algo similar pasa con los mayas y, en general, con todos los “libros sagrados”; que fueron escritos bajo determinadas presiones políticas, sociales y culturales. Islámicos, cristianos católicos y protestantes, judíos, etc.; sin excepción coinciden en la misma idea: arrepiéntase, rece, ayune y moleste a sus vecinos para que sean como usted. Da risa leer a devotos peruanos diciendo que el terremoto fue un castigo de Dios para Chile y al mismísimo presidente boliviano decir que fue una expresión de la Pacha-Mama en contra de las políticas neoliberales chilenas. No es que este a favor de éstas, pero eso me parece que raya entre lo absurdo y la ignorancia, considerando de quien viene. Si bien puede que la humanidad sea una plaga para la Madre Naturaleza, dudo que ella entienda algo de políticas, de hecho apostaría que le basta con que de una vez por todas se le respete.
Ya antes del terremoto se veía en las franjas culturales de la TV abierta y en los canales científicos del
cable una seguidilla de programas acerca de las señales del Apocalipsis, los misterios de Nostradamus y las profecías bíblicas y/o mayas. De pronto parecen tomar sentido, los fanáticos religiosos y de otros cultos se agarran de todo ese supuesto material infalible para respaldar el aparente fin. Alegando –reitero- que es una prueba divina a la humanidad antes de la supuesta venida de Cristo, con el Juicio y la resurrección correspondiente; para que probemos un poco de nuestra propia medicina. (No sé porque esto cada vez más me sabe a un ataque de zombis.) Otros, más paranoicos, enlazan las predicciones mayas con las nostradámicas, insistiendo que antes del fin habrán cataclismos muy seguidos, frutos de diversos eventos cósmicos, como alineaciones planetarias, eclipses y tormentas solares. No negaré que la evidencia científica al respecto no sólo es más certera que las citas bíblicas, sino que es casi irrefutable (si no fuera por el casi…); sin embargo, aunque todas estas predicciones fuesen ciertas, de poco serviría salvo producir oleadas de pánico en la gente. Aunque los mayas, Nostradamus e inclusive la Biblia tuviesen razón, no es un proceso que esté en nuestras manos detener, por mucho que ayunemos o recemos o inventemos máquinas. Lo mejor que se puede hacer en momentos como estos es echarse al bolsillo las ideologías y trabajar codo a codo para reparar el daño, prevenirlo en el futuro y mejorar las debilidades.
Y, a propósito de conjeturadores del porvenir, no iban a faltar los magos, profetas y adivinos que “todo lo saben”. Un tal mago Yin predijo (según él) el terremoto de Chile, aunque curiosamente lo dio a conocer con más fuerza después que hubiese pasado; a pesar de haber un registro de la supuesta predicción el 31 de diciembre de 2009. Sin mencionar que sus predicciones políticas y deportivas, entre otras, no resisten ni el menor análisis; lisa y llanamente porque cualquier persona con dos dedos de frente que se siente a pensar respecto a los eventos sísmicos, políticos, deportivos, etc. del país y el mundo en los últimos 20 años podrá notar y predecir con la misma vaga precisión del maguito. Chile es un país sísmico, en cuya costa se encuentran la Placa de Nazca con la Sudamericana, que chocan constantemente pues “avanzan” en sentido opuesto. Cada cierto tiempo siempre tendremos un terremoto como el recién pasado, un período aproximado de 25 a 40 años… con decir que una persona de 80 años debería morir con alrededor de 3 terremotos en el cuerpo. Algo similar pasa con eventos políticos y deportivos actuales, en el sentido de que basta analizar los acontecimientos pasados para entender más o menos que es lo que viene. Ninguna magia, ningún poder adivinatorio, solamente capacidad de análisis promedio.
Obviando a la gente o
ciosa que llama la atención de los medios mediocres con sus falsos poderes adivinatorios y a los “misioneros” que abusan del dolor ajeno, cabe destacar que no toda la labor religiosa –y no tan religiosa- es ridícula para afrontar la situación. También ha habido congregaciones que se organizaron para auxiliar a quienes lo necesitan, han reunido víveres y voluntarios en busca de subsanar la herida que el terremoto nos ha dejado. Actuar loable considerando que ellos evidentemente no dan abasto –dotar de techo a tres regiones casi por completo no es lo mismo que construir para la gente de uno o dos campamentos, no hay que ser genio-, viendo la desconsideración de aquellos que, por el deber que le otorgan los votos de la ciudadanía, están obligados a socorrernos como corresponde… y no lo han hecho de manera digna. Con mencionar que una de las carpas de última generación que se envió desde Rusia (si no me equivoco) la dejaron en Santiago porque, según el gobierno actual, acá no la necesitamos. O la orden del sr. Piñera de disminuir el envío de ayuda a las zonas afectadas para reactivar el comercio. ¿Sería el señor presidente tan amable de decirme de donde va a sacar plata la gente, si la mitad lo perdió todo y la otra mitad fue despedida? ¿En que locales quiere que vendan, si el centro de Talcahuano está inutilizable por la fetidez y la descomposición, si Dichato entero está en el suelo, al igual que la mitad de Talca; por mencionar algunos? Me ahorraré mis apreciaciones personales respecto al nuevo gobierno, sólo diré que… habrá que aguantarse 4 años, nada más…
Volviendo a la ayuda no gubernamental con toques creyentes, aunque se llenen la boca con los valores “cristianos” (¡son universales, caramba!), igualmente buscan sacar su provecho; sea más devotos o más publicidad gratis o más dinero. Ya leía en algunos informativos que se esperaba ayuda del gobierno para reconstruir iglesias dañadas, muchas de ellas patrimonio cultural. Visto desde ese punto de vista, es lógico; no obstante, me parece que hay más motivos para desaprobar esta idea antes que apoyarla. Primero que todo, porque el Estado de Chile es Laico, o sea, no muestra ninguna inclinación particular hacia alguna religión en concreto; que trabaja con todos los chilenos sin mirar credos. Otro motivo es que no es prioridad. Si bien es triste perder construcciones en las cuales se refleja parte de nuestra historia, la reconstrucción del patrimonio –en general- debe pasar a un segundo plano hasta que todas las familias en aprietos tengan soluciones. También hay que considerarse que, en el caso particular de las Iglesias, éstas están bajo la administración de la comunidad religiosa a la que pertenecen, la cual es responsable de su mantención; y según entiendo la mayoría es católica. Demás está decir que la Iglesia cuenta con recursos necesarios y si no, bien puede mandar a pedir al Vaticano. Es cosa que los curas trabajen un poco en la gestión del asunto, se supone que entre ellos deben ser un ejemplo de solidaridad, ¿no?

Mira… está temblando… [Parte III]

LEER PRIMERA PARTE

LEER SEGUNDA PARTE

A casi un mes del terremoto que asoló no sólo mi tierra natal, sino también gran parte de Chile, he decidido trascribir con cierto orden y respaldo mis impresiones al respecto; no sólo del hecho en sí, también de las reacciones post-cataclismo dentro y fuera de la cinta blanca. Llevo casi dos semanas y media en esto, y su avance no ha estado excento de dificultades, entre réplicas y cortes de electricidad, entre escasez de agua potable -que en mi sector se ha dado recién hace unos días, sin haber tenido ni una gota desde el 27 de febrero… salvo por la acción pronta de la junta de vecinos de mi población para conseguirla- y de pan, entre otros. En carne propia viví no sólo el movimiento telúrico, sino también la psicosis y los efectos de las malas desiciones administrativas, de ver tu ciudad de pronto en ruinas y los “¿y si hubiese…?”. Y aquí va la tercera parte de este reporte, testimonio o como prefieran llamarlo.

 

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Paranoias, conspiraciones, religiones y otros mitos. Respuestas alternativas al desastre.

1.- Estados Unidos y su HAARP
La falta de comprensión ante la adversidad siempre ha sido la tónica de la sociedad humana. Ya comentaba un amigo vasco, a propósito justamente del terremoto, que si bien las personas son racionales, el “populacho” no; el miedo salta de uno en uno hasta que las masas se vuelven nada más que un animal asustado. La ignorancia se torna el principal gestor de pánico multitudinario, no hay que olvidar que el temor es la reacción natural ante lo desconocido –propia del instinto de preservación que todo ser vivo posee. Temor, imaginación e información infiltrada interpretada bien o mal, son los verdaderos gestores de cada uno de los mitos de las sociedades actuales y pasadas, desde Dios hasta HAARP. Quizás tengan algo de cierto, pero ¿cómo saberlo con certeza?
Lo único casi seguro es que, incluso antes del terremoto, ya había aires apocalípticos zumbando en nuestras cabezas. Todo el golpe mediático que ha recibido este evento que pasaría supuestamente el 2012 -sólo comprobado por las civilizaciones antiguas- impulsa a que diversos inescrupulosos vean en la fe de la gente ingenua un método de din
ero fácil. Asimismo, las superpotencias hacen lo suyo, ya sean con el proceso de aculturación con el que nos bombardean o directamente actuando bajo las aguas con misteriosos proyectos. Uno de esos es HAARP (High Frequency Active Auroral Research Program o, al español, Programa Activo de Investigación de la Aurora mediante Alta Frecuencia), un proyecto a través del cual se supone que EEUU invierte para que estudien el clima con ondas electromagnéticas (ya, sí…). Y aunque, personalmente, nunca me trago del todo esto de las conspiraciones, lo de HAARP ya me parece demasiado sospechoso, sino ¿Por qué los rusos previenen a la comunidad mundial de dicho aparato y la Unión Europea envía un comunicado explícito al respecto pidiendo que cesen las pruebas?
No es de sorprenderse, entonces, si una parte no menor de la población considera a los estadounidenses culpables absolutos de la catástrofe. Mi persona, en particular, lo considera altamente probable, más que un potencial fin del mundo. Y la prueba con la que sostengo mi recelo es mi experiencia durante los 2 minutos más largos de mi vida. NUNCA había visto a mi celular descargarse de la forma en que lo hizo los momentos posteriores al terremoto; y puedo asegurar a pies juntillas que no fue por usarlo, sino que simplemente por estar encendido comenzó a descargarse demasiado rápido, pasó de estar casi lleno a tener una barra y menos de batería.
Más sorprendente aún fue lo que ocurrió con el teléfono móvil de uno de mis amigos: de repente empezó a vibrar como si lo estuviesen llamando, pero no entraba nada, estaba normal. Dado que no paraba, lo apagó para que no se gastase la energía; pero el teléfono aún vibraba sin parar, como si lo estuvieran llamando. La única forma para que se detuviese fue quitándole la batería. Y cada vez que se la ponía, volvía a vibrar a pesar de estar apagado. Sin mencionar que, horas después, en los cielos oscuros de Chiguayante vimos pasearse un satélite de qué y/o quien sabe qué.
No le pido, sr. lector, que me crea, le reservo el derecho de la duda. Sin embargo, hay testigos de la experiencia narrada, no e
stoy inventando. Y considerando que los celulares trabajan con ondas electromagnéticas, al igual que la maquinita HAARP, personalmente me da motivos de sobra para seguir desconfiando de todo aquello que tenga estampa norteamericana. No es para menos, la red está llena de información al respecto y, aunque hay que filtrar un poco (pues es raro que un medio que se entienda mundialmente como serio se involucre en este tipo de cosas), también hay datos aparentemente bastante fiables. En el sitio http://starviewer.wordpress.com , repetido a su vez en http://explayandose.wordpress.com (al cual tuve acceso en primera instancia), sale explicado -de forma algo técnica para los no entendidos en geología y esas ramas- los fundamentos científicos que permiten afirmar que los movimientos sísmicos que azotaron a Chile (y Haití) son producto de las pruebas con HAARP. Incluso hay un testimonio –tal vez considerable tan subjetivo como el mío- que afirma que esto no fue normal.
Otra anormalidad fue la casi ausencia de reacción animal. Y no me vengan que son pequeñeces. Vivo en un país sísmico, toda mi vida he convivido con estas manifestaciones naturales, además viví 10 años en un sector semi rural, siempre con animales. Ellos reaccionan primero que los seres humanos a estas cosas, pues se sabe de sobra que sus sentidos de audición y olfato
–entre otros- son mucho más potentes. Para cada temblor recuerdo a mi perro llorando asustado antes que el piso se empezase a mover, a las aves ocultarse y calladas de pronto, a los gatos -de pronto ariscos- correr fuera de las casas o dentro de ellas. Pero el día 27 de febrero, ningún animal pareció percibir nada anormal. A todas las personas que he consultado me han respondido igual: el perro no reaccionó, el gato no hizo nada. El gato que estaba con nosotros el día del terremoto ronroneaba feliz en los brazos de una amiga hasta que empezó a temblar. En mi casa, mis perros no lanzaron ni un gemido ni se comportaron diferente a lo habitual. Los de mis amigos tampoco. Es como si hubiese sido ajeno a la naturaleza. Quizás lo fue, habitualmente los EEUU se meten donde no los llaman.
La idea que esta catástrofe sea artificial torna sentido cuando se considera que coincidió tan cercanamente con el cambio de mando, cómo las instituciones gubernamentales, como nunca, brillaron por su ausencia; dejando en claro para Chile y el mundo su incompetencia y lo falso de sus logros. Sin mencionar lo poco y nada que se toca el tema, como si no existiera. Y es que ya hay registros históricos de intervenciones norteamericanas en suelos latinos, basta recordar como la CIA promovió las dictaduras militares acordes a sus políticas expansionistas en Centroamérica y Suramérica. Como ocurrió en 1973. ¿Por qué no habrían de intervenir ahora? De modos más modernos, claro.
Y dado que Chile está dentro de una zona de alta actividad sísmica y volcánica conocida como Cinturón de Fuego del Pacífico, puede pasar desapercibido fácilmente. No obstante, las circunstancias han sido diferentes, no son las comunes y como habitante nativa lo percibo. No es paranoia, es desconfianza, lo hicieron una vez y pueden volver a hacerlo. Ganas no les faltan, pues Latinoamérica tiene un gran potencial, sólo que la hegemonía de Estados inescrupulosos sobre su libertad ha impedido que prospere. A investigar al respecto si no le convence, sr. lector, que no todo es lo que parece.