Walalex – Prólogo de una historia sin final



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Un amigo me dijo una vez que los ángeles están hechos para hacer felices a las personas, no para ser felices ellos. Para ese entonces, ya sabía más o menos a dónde me llevaba la vida, ya me creía poseedora de todas las respuestas necesarias para sobrevivir. Mi vida estaba comenzando, mis sueños esperaban por fin volar y dotar al cielo de color. Sin embargo, no siempre el paisaje había sido tan ‘positivo’ para mí, hubo un tiempo negro, lleno de laberintos y vacíos. Momentos en los que realmente no sabía donde ir.

Nacer, crecer, vivir, caer, sobrevivir y morir. Así se puede resumir mi ciclo vital, y el de varios que he conocido a lo largo de mis años. Otros, sólo nacieron, vivieron y murieron; sin agregar ningún condimento más, una verdadera lástima pues tenían potencial. Más lejos o más cerca, tangibles o inmateriales, lo que quieras elegir puedes encontrar en el baúl de mis días. La metáfora de mi existencia es más realista de lo que parece.

Contra toda predicción, soy un ángel. Bueno, no cualquiera, claro está, no tengo aspecto de nada parecido. Ni por mis garras filudas ni por mis cabellos lacios y sucios. Pero debes creerme, soy un ángel divino, ni más ni menos. Sé que por mi condición no debería estar aquí, ni mucho menos contándote todas estas cosas, pero me has caído bien. Pareces de fiar, y si no, bueno… supongo que tendré que matarte. Pero lo dudo, realmente pareces de buen corazón.

¿Quieres otra cerveza? Yo invito. Pareces cansado, la vida no te ha tratado bien, ya lo veo. Pues, conversemos. Siempre es posible hablar y beber para desliarse, funciona. Me gustaría conocerte más, es decir, las nubes que te rodean. Lo que hay detrás de tus cicatrices, de tus ojos cansados. A lo mejor te sirva yo de algo. No te dejes llevar por la timidez.

En fin. Caí. Eso fue lo que pasó. Un día Dios amaneció de malas y me echó como a un perro. Me preguntó quién le hará los trajes ahora. Como sea… En realidad no fue su culpa; es decir, es mal líder, eso es todo. Escucha voces estúpidas… el cielo está plagado de idiotas y chupasangres de toda calaña. No te digo que no hizo daño, pero creo que caer fue la mejor cosa que me ha pasado, con toda la evolución que conlleva. Sí, ahora soy seminmortal.

¿No me emborracharás para llevarme a algún circo? Disculpa la desconfianza, pero es lo que hace la gente normalmente. O al manicomio. Últimamente todos se creen cuerdos. Como sea, yo era sastre. Y era pequeña, menuda, tierna, y tenía manos. Si imagínate, le hacía los trajes a Dios, sus galas, sus pijamas, guayaberas, ¡todo! Ejem… sí, es cierto, Dios suele usar guayaberas.

No sé que pasó, la verdad. Si era chiquitita, un querubín. Pero la envidia no tiene límites, ni la estupidez. No discrimina, compañero, la estupidez no discrimina. Me acusaron de un montón de tonterías, pecados impropios y otras cosas. Me hablaban de conspirar, imagínate que tontería, en aquel entonces ni siquiera sabía lo que significaba. Efectivamente. Me calumniaron hasta más no poder. Así llegué, literalmente me lanzaron. Y dolió.

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Walalex – Introducción a una historia sin final

A ver. Quiero empezar explicando algo de vital importancia, al menos para mí, pues no me gustaría ser malinterpretada. (Cosa que, lamentablemente, ocurre con demasiada frecuencia u.u)

Mi postura religiosa es algo que se mueve entre lo ateo, lo agnóstico y lo amoral. Sí, no creo en ninguna clase de dios, para mi no son más que seres literarios o referentes para el estudio de la cosmognía de una cultura (que a su vez permite comprenderla mejor y todo eso.) No obstante, tampoco me cierro a la idea de alguna cosa “superior” e incompresible. Sobre todo eso.

Y bueh, soy amoral, lo que no implica que no tenga conceptos éticos. En realidad cuando me autoproclamo amoral quiero decir que mi extraña moral no es una ley rígida, sino que una serie de sugerencia de como debería hacer las cosas. xD

Pero como dije, todo ente que se remita a alguna clase de divinidad, cabe dentro de lo ficticio. Es allí donde me detengo. Dios se toma una chela con Hamlet, mientras Lucifer juega a la pelota con los arcángeles y Pedro Páramo. Por lo mismo, si usted, señor lector, se fija; normalmente escribo Dios con minúscula, aunque ahora no lo hago para que no quepa la menor duda de qué Dios le estoy hablando. Y gracias a eso me atrevo a especular sobre él sin temor a nada, porque lo que está escrito no puede cagarte la vida… bueno, no al menos como se supone que puede hacerlo Dios. Y así descubrí un mundo bastante amplio, a un personaje bastante curioso, que todos aman y juran por él, sin saber que es otro fraude más del mundo. Increíble.

Del mismo modo, entraron en mi vida los ángeles como seres ficticios. Los ángeles, como criaturas realmente no pensantes, y no porque no puedan, sino porque se lo han prohibido so pena de caer. Así de simple. El que piensa, cae. Se parece un poco a este mundo critianizado en el que vivimos, una basura por lo demás. Dejo en el aire la pregunta ¿Hasta qué punto hemos desvirtuado la utopía que imaginó el carpintero? No digo que murió por nosotros, eso es mentira, todos deberían saber que murió en un intento desesperado de liberar a su nación. Sí, nación como concepto de un grupo de personas unidas culturalmente.

Volviendo a los ángeles, específicamente a lo caídos, debo decir que lisa y llanamente me fascinan. No sé si más que mis animales-amuletos (cuya connotación podría tratar en otra ocasión xD), pero bueno, ellos viven en una dictadura. Si cuestionan alguna desición divina, son tachados de rebelde y expulsados para siempre, sin derecho a réplica, condenado. Reitero, el que piensa, cae. Como en nuestro mundo, el que piensa es humillado, aislado, tachado de revoltoso. No es más que la dictadura de la mayoría, eso es en lo que vivimos. No puedes quejarte, porque eres una minoría.

No quiero meterme en temas sociopolíticos, pricipalmente poque no me manejo lo suficiente en el tema y porque en realidad no quiero hablar de eso. Críiicar y no construir es un vicio común últimamente entre los pocos que piensan en este mundo… y no quiero sumarme a la mayoría. xD

Un ángel caído. Es la historia que me gustaría presentar algun día. Como la historia de mi vida. Me siento como un ángel caído más que como cualquier otra cosa. Nunca fui capaz de imaginarme demasiado tiempo como animal, en realidad mi forma humana siempre prevaleció a la hora de metaforizar sobre mi misma. Así que quisiera presentar, ojalá muy luego, la historia de un querubín caído. Un querubín que conoció el dolor, la injusticia, el crecer, el ser mortal, el ser aislado, el ser diferente. Presentarles pequeñas metáforas sobre algunos episodios importantes de mi vida, porque si en el fondo soy algo no humano, ese algo es un ángel caído, un ángel mortal. No soy un animal, lo sé. Pero tengo mucho de eso… En fin, esos detalles no pretendo develarlos.

Conceptos de bien y mal. No, no los voy definir aquí, en parte porque no existen. Einstein tenía más razón de lo que imaginó, este mundo es relativo, porque el ser humano mientras más evoluciona, más imperfecto se vuelve, y mientras más imperfecto se vuelva, más relativo será. Lo absoluto no está dentro de lo que podemos entender. En realidad, no hay nada que entender, porque no se puede aprehender lo que no se conoce ni por asomo. Especulemos sobre la bondad y la maldad, si quiere usted creer que existe Dios y también el Hada de los Dientes, es su derecho. Pero recuerde que eso es como creer que en la Edad Media hubo elfos. Como creer que existió un Rey llamado Lear, como si de verdad el asesinato narrado por Sabato pasó, que en serio hubo un general Buendía… y podría seguir. Pero ya se captó la idea, ¿no?